¿Qué hacer frente a un ‘accidente ofídico’?

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Por Luis Tarrá Gallego*
 
Pese a que menos del 20 por ciento de las serpientes existentes en Colombia (47 de 250) son venenosas, su impacto en la población, especialmente de zonas marginales, sigue preocupando a las autoridades sanitarias por los casos de mordeduras o ‘picaduras’ que anualmente se presentan y que en el departamento de Bolívar, hasta la semana 18 suman 56, de las cuales 2 son con resultado mortal.
 
Por eso, para el biólogo de la Universidad Industrial de Santander, U.I.S. Rancés Caicedo, uno de los más duchos especialistas en la materia en el país “Bolívar, por ser un Departamento que en su mayoría de áreas es de zonas bajas, presenta una gran diversidad de especies de serpientes”.
 
Riesgos
Ello engendra situaciones de riesgo, por lo que según el señor Caicedo, “Entre las venenosas de más relevancia en Salud Pública tenemos la Bothrops asper, que la gente comúnmente conoce como ‘Talla x’, ‘boquidorada’, ‘barbi – amarilla’ o rabi amarilla’; todos estos nombres comunes, que se presentan dentro de muchas poblaciones, no solo del departamento de Bolívar sino de todo el país, debido principalmente a que esta serpiente tiene una gran variabilidad en su patrón de coloración. Esta es la serpiente que más contribuye al incremento de accidentes ofídicos en Bolívar y todo el país”.
 
Igualmente, “Otra serpiente que también presenta un buen número de accidentes y está muy relacionada con la ‘Talla x’ es la serpiente que la gente conoce comúnmente como patoco (“Porthidium lansbergii”), que se puede encontrar con gran facilidad cerca de la ciudad de Cartagena de Indias, especialmente en zonas secas”.
 
En orden descendente, por casos de accidentes ofídicos según el especialista, “Otra serpiente que también presenta gran peligrosidad es y, aunque digamos los accidentes ofídicos son mucho menores, su veneno es el más potente dentro de las serpientes que se encuentran en el país y es la serpiente de cascabel (Crotalus durissus), que también podemos encontrar en las zonas secas cerca de poblados como Santa Catalina, Cartagena de Indias y otros sitios del norte del Departamento, así como un gran enclave en el municipio de Morales”.
 
Dentro de las causas de mayor incidencia en la presencia de accidentes ofídicos, según el señor Caicedo, “La mayoría de accidentes son por causa de la manipulación de estas serpientes por parte de los denominados ‘culebreros’ quienes las utilizan para vender sus brebajes y así engañar a la gente”. 
 
Peligro coralino
“Ya con menor importancia, desde el punto de vista clínico,  pero también con un veneno bastante tóxico se encuentran dos especies de serpientes de coral verdaderas que son la coral capuchina cuyo nombre científico es Micrurus dumerilii y la coral de tres bandas que es Micrurus dissoleucus, ambas  muy comunes y se pueden encontrar a lo largo y ancho del departamento de Bolívar”.
 
En las selvas de la Serranía de San Lucas, en el sur de Bolívar, además de las especies que se mencionaron anteriormente se puede encontrar un vipérido de gran tamaño, conocido popularmente como ‘el verrugoso’, con nombre científico de Lachesis acrochorda, cuyo veneno no es muy potente, y cuya peligrosidad radica en la cantidad de veneno que puede inocular en una mordida”
 
¿Cómo actuar frente a un accidente ofídico?
Sobre qué hacer frente a un accidente ofídico o mordedura de serpiente, el señor Caicedo señala: “lo primero que debe hacer una persona cuando sucede un accidente ofídico es tratar de mantener la calma y mirar si la serpiente es venenosa o no. Eso, pues, también requiere de un gran programa de educación ambiental por parte de las corporaciones autónomas regionales y las secretarías de Salud municipales y departamentales”.
 
Luego, “tratar de lavar la herida con abundante agua y jabón y dirigirse lo más pronto posible a un centro de salud para ser atendidos luego de valorados, para que así se pueda iniciar el tratamiento con el suero anti – ofídico indicado, en caso de que sea una serpiente venenosa de la familia Viperidae”.
 
En cuanto a la atención de accidentes ofídicos por parte de teguas o curanderos, según el biólogo Caicedo “el riesgo puede llegar a ser muy grande si el accidente es severo, pues se pierden muchos minutos u horas valiosas para que se inicie el tratamiento médico”.
 
Esta situación, que encaja dentro del criterio conocido como nosomancia, que implica la atribución de razones mágicas a enfermedades y hechos de la cotidianidad, que por supuesto tienen una respuesta igual, por lo que, según el señor Caicedo, “Muchas veces estos curanderos utilizan sustancias muy abrasivas como gasolina o queroseno” y en otras  le inducen o le dan al paciente grandes cantidades de alcohol como ron o destilados caseros no exentos de impurezas por los procesos de fabricación, que en últimas solo provocan  daños mayores y facilitan que el veneno de la serpiente o la toxina que inocula la serpiente cause mayor daño o se disemine más rápido por el torrente sanguíneo y/o los tejidos”.
 
 Por eso muchas veces, lo que sucede es que cuando la persona llega al centro de salud después de mucho tiempo de haberse producido el accidente ofídico, el desenlace por lo regular es de muerte o de pérdidas de miembros o amputaciones”.
 
¿Cómo andar por zonas ‘culebreras’?
Por último, sobre las recomendaciones de precaución e indumentaria cuando se está en zonas de hábitat de serpientes, el señor Caicedo advirtió: “lo que se debe hacer principalmente es tratar de trabajar con botas ‘pantaneras’; usar guantes cuando se realizan actividades manuales o de laboreo a ras del suelo; tener mucha precaución y ver en donde uno se va a sentar a descansar o dormir y mirar por donde se camina para así disminuir el riesgo de un accidente ofídico”.
 
De igual manera, “tratar de mantener los alrededores de las casas y sitio de labor limpios, sin restos de hojas secas o materiales abandonados que pueden ser buen refugio de roedores, el principal alimento de las serpientes venenosas de la familia Viperidae, y, una última recomendación es que cuando se encuentre una serpiente, no tratar de matarla o perseguirla, pues puede suceder un accidente al intentar matarla”.  
 
Por último cabe recordar que la atención clínica de los accidentes ofídicos se encuentra incluida dentro del Plan Obligatorio en Salud, P.O.S., por lo tanto, las EPS e IPS deben suministrar el suero anti-ofídico a los pacientes que así lo requieran dentro del territorio nacional, so pena de incurrir en falla de atención administrativa y puniblemente sancionable, especialmente en casos de muerte del paciente.     
 
[Luis Tarrá Gallego, (Cartagena de Indias 1957). Es magíster en Periodismo de Agencia de la Universidad Rey Juan Carlos de España y jefe de Prensa de la Secretaría Departamental de Salud de Bolívar. ]
MUNICIPIO
POBLACION
N° DE CASOS
INCIDENCIA * 100.000 HAB
ACHI
21.913
2
9,1
ALTOS DEL ROSARIO
12.909
3
23,2
ARENAL
17.704
2
11,3
ARJONA
68.583
5
7,3
ARROYO HONDO
9.534
2
21,0
BARRANCO DE LOBA
16.873
2
11,9
CICUCO
11.085
1
9,0
CLEMENCIA
12.250
1
8,2
EL CARMEN  BOLIVAR
72.650
2
2,8
MAGANGUE
123.312
6
4,9
MAHATES
24.838
2
8,1
MOMPOS
43.187
1
2,3
MONTECRISTO
19.795
1
5,1
MORALES
20.278
1
4,9
SAN MARTIN DE LOBA
16.203
2
12,3
SAN PABLO
31.197
3
9,6
SANTA CATALINA
12.790
1
7,8
SANTA ROSA DE LIMA
21.142
1
4,7
SANTA ROSA DEL SUR
39.346
8
20,3
SIMITI
19.487
1
5,1
TIQUISIO (PUERTO RICO)
20.874
5
24,0
TURBACO
69.228
2
2,9
VILLANUEVA
19.010
2
10,5
DEPARTAMENTO
1.058.470
56
5,3
Fuente SIVIGILA 2012. -- DARLING M. MARTINEZ HURTADO, Enfermera Especialista en Epidemiologia.Secretaria de Salud Departamental de Bolivar.Referente ZOONOSIS.